LEVANTA TUS SENOS Y GLUTEOS

Con el paso de los años y sobre todo tras dar a luz, el busto de las mujeres suele empezar a sufrir flacidez y a mostrarse caído. Sin necesidad de cirugía, hay una serie de remedios, ejercicios y hábitos saludables que pueden ayudar a revertir esa situación.

Hay muchos factores que influyen en el deterioro de esa parte del cuerpo. El embarazo y la lactancia materna, por ejemplo, suelen provocar que los cambios sean repentinos y la mujer perciba un mayor impacto visual en su físico.

El busto está formado por grasa, tejido conectivo y glándulas productoras de leche, por lo que un aumento o pérdida repentinas de peso suele hacer que la primera zona en sentirse afectada sea ésta. Usar un sostén poco ajustado, el ejercicio extenuante o hábitos de vida poco saludables, como fumar en exceso o beber mucho alcohol y refrescos, provocan también un envejecimiento prematuro.

Los desequilibrios hormonales, las enfermedades respiratorias o las deficiencias nutricionales, son otras de las causas que más afectan estéticamente a los senos.

Remedios naturales:

– El frío: bañarse con agua muy fría o masajear diariamente la zona con cubitos de hielo, ayuda a reafirmar los senos.

– Ron y limón: mezcla media taza de ron y el zumo de 1 limón y déjala reposar toda la noche. Masajea tus senos con el ungüento por la mañana y déjalo reposar sobre la zona 10 minutos, para después lavar la zona con agua fría.

– Crema de cardo santo y espliego: se puede comrpar en casas naturistas o prepararla mezclando 40 gramos de vaselina, 20 gotas de esencia de esliego y 1 gramo exacto de cardo santo. Se debe utilizar masajeando los senos de abajo hacia arriba, sin enjuagar después.

– Plátanos: prepara un puré con dos plátanos maduros y aplícalo al busto, dejando que actúe 30 minutos, para despues aclarar con agua fría. Repite 3 veces por semana.

– Clara de huevo: bate una o dos claras de huevo a punto de nieve y extiéndelas por la parte de arriba de tus senos. Deja actuar 30 minutos y enjuaga con agua tibia.

Hábitos saludables:

– No pierdas peso rápidamente: seguir una dieta muy extrema provoca que tus pechos encojan y se caigan muy aceleradamente.

– Usa un sostén adecuado: usa un sostén específico para cada actividad, que ajuste bien y a ser posible sin aro. Si el sostén deja de cumplir correctamente su función, no lo pienses y tíralo.

– Evita exponerlos al sol: los rayos UV provocan un envejecimiento de la piel y una pérdida de estabilidad. Protégelos bien cuando tomes el sol.

– Deja de fumar y beber alcohol: evitarás que tus senos se caigan.

– Mantén una buena postura: estar curvada hacia delante hace que tus senos se caigan.

– Agregar a tu dieta más nutrientes: sobre todo, calcio, vitaminas, hidratos de carbono, grasas esenciales y minerales.

Ejercicios para reafirmarlo:

– Mariposas de banca plana: túmbate boca arriba en un banco y extiende los brazos sobre el pecho. Dobla ligeramente los codos y baja los brazos hacia afuera para que queden paralelos al suelo. Mantén unos segundos y regresa a la posición original. Puedes añadir una pesa de cada lado. el movimiento de los brazos debe ser similar al aleteo de una mariposa

– Mariposas de pie: Quédate de pie con las piernas separadas y las rodillas levemente flexionadas. Los brazos quedan colgando a los costados. Elévalos hasta la altura del pecho y vuelve a la posición inicial. También puedes sumar unas pesas a este ejercicio.

– Mariposas sentada: Siéntate en una silla. La columna debe quedar bien apoyada contra el respaldo y recta. Apoya los pies en el suelo. Toma unas pesas y mantén la postura con los brazos a los costados. Levántalos hasta que queden a la altura de los hombros. Cuenta hasta 10 y vuelve a la posición inicial.

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